Placa Dos de MayoLas palabras que figuran en esta placa pasaron por ser el contenido de un bando que inició la Guerra de la Independencia en 1808 contra la ocupación francesa de Napoleón Bonaparte.

Según la tradición, el autor del escrito, y por tanto, quien comenzó la sublevación del pueblo de Madrid, fué Andrés Torrejón García, el Alcalde de Móstoles por excelencia.

De este modo, tan injusto como inexacto, la tradición popular mantiene el relato de un humilde alcalde de pueblo que declaró la guerra al todopoderoso Napoleón.

Lo cierto es que ni Andrés Torrejón era el único Alcalde de Móstoles en mayo de 1808, ni fue el redactor del conocido como Bando de la Independencia, ni el contenido del mismo que quedó grabado en la memoria y en las placas conmemorativas es el auténtico y, ni siquiera, se declaraba la guerra en aquel escrito. Del mismo modo, la figura de Simón Hernández, también alcalde en aquellas fechas, queda relegada a un injusto segundo plano.

En el Antiguo Régimen, la figura del alcalde era distinta a la de nuestros días. Se trataba, no de la persona que dirigía el gobierno de un ayuntamiento, sino de la primera instancia en la administración de justicia de entonces. Dicho cargo era colegial, de modo que recaía en dos hombres, uno designado por el estado noble, de entre los hidalgos, y otro por el estado llano, de entre los pecheros. Estos últimos eran conocidos así puesto que, a diferencia de los hidalgos, estaban obligados a pagar impuestos, esto es, a pechar.

Alcalde de Móstoles En enero de 1808, en la ermita de Nuestra Señora de los Santos, como era costumbre cada primero de año, se procedió al acto de nombramiento de los dos alcaldes. En el acta, que se conserva en los archivos parroquiales, quedó reflejada la circunstancia de que ninguno de los únicos dos hidalgos censados en Móstoles se presentó aquel año a la elección. El sorteo de aquel año fue irregular ya que, al no querer ninguno de los hidalgos ser alcalde, se nombró a Andrés Torrejón García, labrador de setenta y dos años y a Simón Hernández Orgaz, también labrador, que contaba con sesenta y cinco años de edad.

Ambos alcaldes lo eran en la misma condición, es decir, alcaldes ordinarios y, por tanto, administradores de justicia en primera instancia en la localidad. La tradición ha querido que Simón Hernández adquiera un papel secundario o accesorio con respecto a la figura de Andrés Torrejón, cuando el primero no hizo protesta de su nombramiento. En cambio, el reconocido Alcalde de Móstoles sí que protestó, por no corresponderle el nombramiento en su condición de campesino y en atención a su avanzada edad. Pero, de nada sirvieron las quejas.

El nombre del CEIP Alcalde de Móstoles